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Asistente IA ScanMyLove
📄 Informe de ejemplo — perfil ilustrativo (persona ficticia). Su informe real se evalúa con SUS respuestas tras el test.

Hola Lucía,

Resultado global

Miedos y dependencias moderados

Su perfil presenta miedos o dependencias moderados (50%). Algunas dimensiones pesan más y merecen un trabajo específico.

Su perfil de un vistazo

FobiasespecíficasAgorafobiaFobia socialEvitación yanticipación ansiosaReaccionesfísicas de miedoDependencia delas pantallasDependencia delas redes socialesDependenciaafectivaComportamientoscompulsivosImpactofuncional

Análisis detallado

Fobias específicasFobia leve

Esta tendencia está presente en ti — esto es lo que ilumina.

Su fobia es leve (40%): molesta pero sin gran impacto.

Su puntuación en fobias específicas (40 %) sugiere un miedo focalizado pero que sigue siendo moderado en su expresión. Lo interesante de señalar es que esta fobia leve coexiste con una evitación marcada (60 %) y una agorafobia alta (60 %), lo que indica que su ansiedad se manifiesta más a través de mecanismos de evitación anticipada que de reacciones físicas masivas. Dicho de otro modo, usted anticipa el miedo y organiza su vida en torno a él, en lugar de vivir crisis agudas. Esta dinámica es frecuente en las personas adultas en plena carrera profesional, donde la anticipación ansiosa se entrelaza con las exigencias prácticas de la vida cotidiana.

Recomendaciones

  • Expóngase progresivamente al objeto de su miedo, paso a paso.
  • Aprenda la respiración lenta para gestionar los picos de ansiedad.
AgorafobiaAgorafobia marcada

Esta tendencia es marcada en ti — esto es lo que revela, para comprender y avanzar.

Su agorafobia es marcada (60%): la evitación reduce su perímetro de vida.

Su agorafobia marcada (60 %) es el punto central de su perfil clínico. Es inseparable de su evitación pronunciada (60 %) y contribuye directamente al impacto funcional alto (60 %) que usted atraviesa. Lo que caracteriza a la agorafobia no es tanto el miedo al espacio abierto como el temor de no poder escapar o de estar sola en caso de malestar: es un miedo al miedo mismo. A los 36 años, esta tendencia puede haberse cristalizado con los años, quizás reforzada por responsabilidades profesionales o familiares que aumentan la presión cotidiana. Si esta lectura le resuena, es importante señalar que la agorafobia sigue siendo muy reactiva a las intervenciones estructuradas.

Recomendaciones

  • La exposición graduada (sola, más lejos, más tiempo) es muy eficaz.
  • Un acompañamiento de TCC estructura esta reconquista.
Fobia socialFobia social leve

Esta tendencia está presente en ti — esto es lo que ilumina.

Su fobia social es leve (40%).

Su fobia social se ha mantenido leve (40 %), lo que contrasta de manera interesante con su agorafobia marcada. Esto sugiere que su miedo no es tanto a ser juzgada o escrutada como a encontrarse en una situación de la que no podría escapar o pedir ayuda. Como mujer adulta en plena carrera profesional, es habitual que la fobia social se manifieste más en contextos profesionales (reuniones, presentaciones) que en situaciones sociales íntimas. Su puntuación moderada sugiere que probablemente ya tiene momentos en los que navega las interacciones sin demasiada angustia, lo cual es un punto de apoyo a valorar.

Recomendaciones

  • Expóngase progresivamente a las situaciones sociales temidas.
  • Vuelva a centrar su atención en el intercambio en lugar de en usted misma.
Evitación y anticipación ansiosaEvitación marcada

Esta tendencia es marcada en ti — esto es lo que revela, para comprender y avanzar.

Su evitación es marcada (60%): mantiene y amplifica sus miedos.

Su evitación marcada (60 %) es probablemente el mecanismo clave que mantiene y amplifica su agorafobia y limita su perímetro de vida. La evitación funciona a corto plazo: huir de la situación ansiógena proporciona un alivio inmediato. Pero a medio y largo plazo crea un círculo vicioso: cuanto más evita, más intensa se vuelve la ansiedad ante esa situación (porque el cerebro la asocia a una amenaza real), y más ganas tiene de evitarla. Probablemente sea consciente de este patrón, lo que puede generar frustración o culpabilidad. A los 36 años, con responsabilidades (profesionales, potencialmente familiares), esta restricción puede pesar mucho sobre su calidad de vida y sus oportunidades.

Recomendaciones

  • La exposición graduada es la clave: avance por etapas realistas.
  • Un acompañamiento de TCC estructura eficazmente el proceso.
Reacciones físicas de miedoReacciones leves

Esta tendencia está presente en ti — esto es lo que ilumina.

Sus reacciones físicas son leves (40%).

Sus reacciones físicas de miedo se han mantenido leves (40 %), lo cual es informativo. Significa que probablemente no atraviesa crisis de pánico con síntomas masivos (taquicardia extrema, hiperventilación incontrolada), sino más bien una ansiedad más crónica y anticipatoria. Paradójicamente, este perfil puede ser menos visible para los demás (usted no muestra «crisis»), pero más agotador para usted, porque es una tensión sostenida. La combinación de una sintomatología física leve con una evitación marcada (60 %) sugiere que su cuerpo no ha aprendido a diferenciar los peligros reales de las falsas alarmas: permanece en alerta, sin explosión dramática.

Recomendaciones

  • Aprenda la respiración abdominal para calmar el cuerpo.
  • Recuerde que estas sensaciones, por penosas que sean, no son peligrosas.
Dependencia de las pantallasDependencia marcada

Esta tendencia es marcada en ti — esto es lo que revela, para comprender y avanzar.

Su dependencia de las pantallas es marcada (60%): el control se le escapa.

Su dependencia marcada de las pantallas (60 %) es un dato clínico importante que puede desempeñar un papel de regulación emocional. En las personas adultas ansiosas, la pantalla ofrece una forma de control (usted domina el contenido, el ritmo) y una escapatoria al miedo o al aburrimiento. Es un mecanismo de evitación conductual análogo a su tendencia general a evitar las situaciones ansiógenas. Lo notable es que esta dependencia de las pantallas (60 %) está al mismo nivel que su agorafobia (60 %) y su dependencia afectiva (60 %): parece haber un tríptico de mecanismos de regulación o de huida. A los 36 años, esto puede afectar a su sueño, a su relación con la pareja y, paradójicamente, reforzar el aislamiento que alimenta su agorafobia.

Recomendaciones

  • Redúzcala progresivamente con objetivos concretos y seguidos.
  • Un acompañamiento ayuda a comprender qué viene a llenar la pantalla.
Dependencia de las redes socialesUso a vigilar

Esta tendencia está presente en ti — esto es lo que ilumina.

Su uso es para vigilar (40%).

Su uso de las redes sociales es para vigilar (40 %), lo cual es moderado y sugiere que tiene un control parcial sobre este consumo. Es interesante señalar que su dependencia de las redes (40 %) es menor que su dependencia global de las pantallas (60 %), lo que probablemente significa que su consumo de pantallas incluye actividades más diversificadas (streaming, navegación, juegos, trabajo). Las redes sociales tienen la particularidad de alimentarse de la validación social (likes, comentarios), lo que puede interactuar con su agorafobia leve y su dependencia afectiva (60 %): ofrecen una forma de conexión social sin la vulnerabilidad del encuentro en persona.

Recomendaciones

  • Limite el tiempo mediante temporizadores de aplicación.
  • Haga pausas regulares y una «limpieza» de sus suscripciones.
Dependencia afectivaDependencia marcada

Esta tendencia es marcada en ti — esto es lo que revela, para comprender y avanzar.

Su dependencia afectiva es marcada (60%): su equilibrio descansa demasiado en el otro.

Su dependencia afectiva marcada (60 %) es una dimensión clínica importante que merece atención. Sugiere que su equilibrio emocional, su sentimiento de seguridad o su autoestima pueden descansar de manera desproporcionada en la presencia, la aprobación o el compromiso de otra persona. Esta dependencia afectiva se articula fuertemente con su agorafobia (60 %) y su evitación (60 %): es posible que una relación tranquilizadora le permita salir o hacer cosas, pero que tema el aislamiento. Es un patrón frecuente en las mujeres en la mitad de la vida: la identidad se ha condensado progresivamente en torno al rol relacional (pareja, potencialmente madre), y el miedo a la separación se convierte en una extensión del miedo a una misma. No es una debilidad, es un mecanismo de adaptación que quizás tuvo sentido en el pasado, pero que ahora limita su libertad.

Recomendaciones

  • Un trabajo sobre la dependencia afectiva y el apego es útil.
  • Enumere lo que constituye su valor con independencia de la relación.
Comportamientos compulsivosCompulsión leve

Esta tendencia está presente en ti — esto es lo que ilumina.

Su tendencia compulsiva es leve (40%).

Su tendencia compulsiva se ha mantenido leve (40 %), lo que significa que probablemente no tiene rituales obsesivos invasivos (comprobaciones excesivas, ordenamientos, limpiezas repetitivas). Sin embargo, a la luz de su dependencia de las pantallas (60 %) y de su dependencia afectiva (60 %), cabe imaginar que pueden surgir algunos comportamientos compulsivos más sutiles: comprobar constantemente el teléfono, pedir tranquilizaciones repetidas a la pareja, compulsar las redes sociales. Estos comportamientos funcionan como pequeñas «crisis» que apaciguan temporalmente la ansiedad, pero que la refuerzan a largo plazo. Su puntuación leve es un punto positivo: significa que no es prisionera de un bucle compulsivo estricto, y que el trabajo sobre la ansiedad subyacente tendrá probablemente un impacto directo.

Recomendaciones

  • Identifique los desencadenantes y ponga límites concretos.
  • Encuentre alternativas sanas para apaciguar la tensión.
Impacto funcionalImpacto marcado

Esta tendencia es marcada en ti — esto es lo que revela, para comprender y avanzar.

El impacto es marcado (60%): su libertad, sus relaciones o su salud se ven afectadas.

El impacto funcional marcado (60 %) que usted atraviesa es la señal de alerta clínica principal de su perfil. Significa que su libertad personal, sus relaciones, su trabajo o su salud se ven notablemente afectados por el conjunto de miedos y dependencias que acaba de documentar. No es una cuestión de «nerviosismo» pasajero: es una repercusión real que limita sus elecciones, sus movimientos, sus oportunidades a diario. A los 36 años, probablemente es consciente de los años en que ha tenido que renunciar a cosas, adaptarse, o contar con otros para vivir una vida que habría deseado más libre. Este impacto funcional es también una señal de esperanza: indica que la situación ha pesado lo suficiente como para que haya decidido evaluarse. Es un paso importante hacia el cambio.

Recomendaciones

  • Un abordaje terapéutico limitaría claramente esta repercusión.
  • No cargue sola con estas dificultades: un apoyo alivia.

Síntesis de tu perfil

Su perfil clínico revela un conjunto coherente de mecanismos que, juntos, restringen su libertad y su bienestar. Usted presenta tres dimensiones clínicamente altas (agorafobia, evitación, dependencia afectiva y de las pantallas, impacto funcional), mientras que otras dimensiones se mantienen leves o moderadas. Este patrón sugiere que su ansiedad no se expresa tanto mediante crisis dramáticas como mediante una anticipación crónica y una reorganización progresiva de su vida en torno a lo que teme. A los 36 años, como mujer adulta, probablemente ha desarrollado estrategias de adaptación (se apoya en una relación, estructura su entorno, usa las pantallas para regular las emociones) que apaciguan a corto plazo, pero que amplifican el problema a largo plazo. Lo que revela su perfil es que la agorafobia y la evitación forman el núcleo del ciclo: cuanto más evita, más se estrecha su perímetro de vida; cuanto más se estrecha, más aumentan su dependencia afectiva (respecto de la persona que la «acompaña de vuelta») y su dependencia de las pantallas (como escapatoria). Esto crea un sistema cerrado en el que cada elemento refuerza a los demás. Afortunadamente, este sistema es reversible. La verdadera buena noticia es que la agorafobia y la evitación son los dos constructos psicológicos que mejor responden a las intervenciones estructuradas (TCC, exposición graduada). Trabajar directamente sobre la agorafobia tendrá un efecto de desbloqueo en cascada: a medida que amplíe su perímetro de seguridad, dependerá menos de la relación, se sentirá más autónoma, usará menos las pantallas como regulación. Usted tiene los recursos para salir de este ciclo, y su gesto de autoevaluación es ya la primera prueba de ello.

Cómo interactúan tus dimensiones

Un patrón central emerge de su perfil: la agorafobia (60 %), la evitación (60 %), la dependencia afectiva (60 %), la dependencia de las pantallas (60 %) y el impacto funcional (60 %) funcionan juntos como un sistema de autorrefuerzo. La agorafobia crea miedo ante el espacio o el aislamiento; ese miedo se traduce en evitación (no sale sola, limita sus desplazamientos); esa evitación reduce su autonomía, lo que aumenta su dependencia afectiva hacia la persona que la «libera»; la incertidumbre o la soledad que teme queda entonces colmada por las pantallas, que ofrecen control y conexión aparente; pero las pantallas refuerzan el aislamiento real y el deterioro funcional, lo que vuelve a alimentar el miedo inicial. Es lo que se denomina un círculo vicioso multicomponente. Cada conducta de evitación proporciona un alivio inmediato (la ansiedad baja cuando sale de la situación temida), lo que refuerza neurobiológicamente el patrón: su cerebro aprende que evitar funciona, así que aumenta el miedo para justificar la evitación. Esta dinámica probablemente tardó meses o años en cristalizarse; invertir este círculo vicioso requiere también tiempo y estructura, pero es del todo posible. La exposición progresiva es el antídoto directo: al permanecer en las situaciones ansiógenas el tiempo justo para que la ansiedad baje de forma natural (este proceso se llama «habituación»), entrena a su cerebro para descubrir que la situación no es peligrosa y que la propia ansiedad es gestionable. Este aprendizaje directo, repetido a lo largo de varias semanas y meses, cambia progresivamente la asociación entre la situación y el peligro percibido.

Tu plan de acción

Ahora mismo

  • Semana 1-2: Practique la coherencia cardíaca 5 minutos cada mañana (respiración a 6 ciclos/minuto) y lleve un diario sencillo anotando su nivel de ansiedad mañana, mediodía y noche (0-10) y 1-2 observaciones («dormí bien», «caminé 20 min»). Esto crea una base de datos personal y entrena a su sistema nervioso hacia una mayor regulación.
  • Semana 1-2: Identifique 1-2 comportamientos de evitación o compulsivos leves sobre los que pueda practicar la técnica STOP (Stop, Take a breath, Observe, Proceed): cada vez que surja el impulso, espere 5 minutos, respire lentamente y luego decídase. Documente cada «pequeño paso».
  • Semana 2: Enumere con precisión 3 ámbitos donde el impacto funcional pesa más (p. ej.: movilidad, relaciones sociales, sueño) y 1 pequeño objetivo realista para cada ámbito en las 2 próximas semanas (p. ej.: «quedarme sola en casa 30 min sin llamada de auxilio», «ir sola al café una vez»). Nombre a una persona cercana a quien le rendirá cuenta de sus esfuerzos.

En las próximas semanas

  • Mes 1-3: Construya un programa de exposición graduada formalizado para la agorafobia: clasifique las situaciones que evita por nivel de ansiedad anticipada (de la más fácil a la más difícil), luego expóngase a cada nivel 2-3 veces por semana, permaneciendo hasta que la ansiedad baje de forma natural (generalmente 20-40 minutos). Registre cada exposición en un cuaderno con la ansiedad antes/después.
  • Mes 1-3: Reduzca progresivamente su consumo de pantallas: fije un límite de tiempo concreto (p. ej.: 2 horas al día de tiempo libre) e instale temporizadores. Simultáneamente, sustituya 30 minutos de pantalla diarios por actividades alternativas (caminar, lectura en papel, conversación, hobby creativo, actividad física). Siga su adhesión a este límite día tras día.
  • Mes 1-3: Emprenda un trabajo de independencia afectiva: escriba su «lista de valores» (lo que de verdad importa para usted al margen de las relaciones) e identifique 1 hobby o aprendizaje personal en el que invierta seriamente (curso, taller, grupo, etc.). Practique también una situación a solas cada semana (comida sola, salida sola) y anote su capacidad de disfrutarla.

A largo plazo

  • 6 meses: Objetivo de movilidad funcional: usted es capaz de salir sola para las actividades cotidianas (compras, trabajo, ocio) sin miedo paralizante y sin necesitar a una persona de apoyo inmediata. Puede pasar 2-4 horas sola en el exterior sin contacto constante. Este objetivo se alcanzará mediante exposición progresiva y regular, posiblemente sostenida por una TCC estructurada.
  • 6 meses: Objetivo de independencia afectiva: su sentido de seguridad y de valor personal descansa más en usted misma que en la presencia o la aprobación de otra persona. Puede comunicar sus necesidades y sus límites en su relación sin temor a la ruptura. Tiene 1-2 actividades o pasiones que persigue para usted, no para colmar un vacío.
  • 6 meses+: Objetivo de libre elección: ha reducido considerablemente su dependencia de las pantallas (vuelta a un uso controlado, <1 hora al día fuera del trabajo) y ha restaurado tiempo y energía para relaciones reales, actividades significativas y momentos de soledad apaciguada. El impacto funcional se ha reducido a la mitad o más: puede plantearse proyectos, viajes, decisiones profesionales sin quedar paralizada por el miedo. Para maximizar estos objetivos, una consulta con un psicólogo o psiquiatra formado en TCC sigue siendo muy recomendable, en particular para estructurar la exposición graduada y detectar o gestionar posibles comorbilidades (depresión, otras formas de ansiedad).

Pistas por explorar

Son hipótesis, no conclusiones. Eres tú quien sabe si resuenan con tu vivencia.

Puede que usted experimente una **ansiedad anticipatoria que se manifiesta sobre todo mediante la evitación de las situaciones** más que mediante síntomas físicos intensos. En algunas personas, es el escenario catastrófico imaginado («¿y si no puedo escapar?») el que prima sobre el miedo visceral, lo que explicaría su puntuación alta en agorafobia y evitación (60%) que contrasta con reacciones físicas más leves (40%).

Compruébalo tú mismo: Anote durante una semana: cuando evita una situación, ¿es porque **anticipa** lo que podría pasar («voy a entrar en pánico»), o porque ya **siente** síntomas físicos (sudoración, corazón acelerado)? ¿La mayoría de sus evitaciones se basan en «y si» mentales?

Una explicación posible sería que **las pantallas y las redes sociales funcionan como una estrategia para regular la ansiedad**: usted desarrollaría una dependencia de las pantallas (60%) precisamente porque ofrecen un control y una previsibilidad tranquilizadora, en contraste con la imprevisibilidad de los espacios públicos (agorafobia 60%) y de las interacciones sociales reales (fobia social 40%).

Compruébalo tú mismo: Observe sus momentos de consumo de pantallas: ¿aumentan cuando se siente **ansiosa, aislada o ante una situación imprevisible**? A la inversa, reduzca intencionadamente las pantallas durante 2-3 días y anote si cambian sus ganas de salir o de interactuar, o si la ansiedad sube un nivel.

Puede que la **dependencia afectiva y el impacto funcional marcados (ambos 60%)** señalen que usted cuenta mucho con una o varias personas para **gestionar sus miedos y sus salidas**. Cuando esa persona no está disponible, la ansiedad y el aislamiento aumentan, creando un ciclo en el que depender afectivamente de alguien se convierte en una estrategia antiansiedad, aunque a largo plazo refuerce la evitación autónoma.

Compruébalo tú mismo: Piense en sus tres últimos momentos en que salió de su «zona de confort»: ¿tenía a una persona de confianza con usted o cerca? A la inversa, en los momentos en que se siente *sola*, ¿le cuesta más afrontar espacios abiertos o interacciones sociales?

Una pista menos evidente: su **puntuación global moderada (50%) asociada a un fuerte impacto funcional (60%)** podría sugerir que no es la intensidad bruta de los miedos lo que la bloquea, sino más bien una **acumulación de múltiples pequeños miedos + comportamientos de evitación/compulsión que consumen energía mental y restringen su día a día**. Quizás no sufra una gran fobia única, sino un conjunto entrelazado de ansiedades.

Compruébalo tú mismo: Haga la lista de sus **tres principales restricciones cotidianas** («no puedo hacer X», «siempre tengo que Y»). ¿Cada una procede de un miedo aislado, o están interconectadas? Por ejemplo: miedo a que la vean en pánico → evitar salir sola → depender de otros → culpabilidad → pantallas como refugio.

12 marcos de lectura clínicos se aplican a tu perfil a continuación — el número exacto anunciado para esta prueba.

Marcos de lectura

Marcos clínicos reconocidos aplicados a tu perfil, como perspectivas complementarias para sopesar.

Estilo de apegoansioso con rasgos de dependencia

El perfil muestra una dependencia afectiva marcada (60%) y una agorafobia pronunciada (60%), lo que sugiere un temor al abandono o a la separación capaz de generar una búsqueda compulsiva de cercanía relacional o digital. La dependencia de las pantallas y las redes sociales podría servir de regulación paliativa frente a la ansiedad de separación.

Estado del sistema nerviososimpático dominante con tendencias dorsales

El perfil fóbico (60% agorafobia, 60% evitación) indica una movilización simpática crónica (vigilancia, huida anticipada), mientras que la dependencia de las pantallas podría señalar un intento de bascular hacia una hipoactivación dorsal (congelamiento digital). El impacto funcional marcado confirma una desregulación persistente del sistema nervioso.

Esquema de pensamientocatastrofización

La evitación marcada (60%) y la anticipación ansiosa combinadas con la agorafobia sugieren una proyección catastrofista hacia las situaciones no controlables o los espacios no seguros, reforzando el ciclo fóbico.

Esquema de pensamientolectura del pensamiento

La fobia social leve (40%) podría alimentarse de una interpretación negativa de los juicios ajenos, justificando el repliegue hacia las pantallas como espacio de control percibido.

Esquema precozabandono

La dependencia afectiva marcada y la agorafobia sugieren un miedo central al aislamiento o a la pérdida, que podría remontarse a una representación temprana de una seguridad condicionada a la cercanía.

Esquema precozvulnerabilidad al peligro

La agorafobia marcada y las reacciones físicas de miedo (aunque leves) evocan un esquema de vulnerabilidad ante la imprevisibilidad o los espacios no controlables, que limita la autonomía.

Apego — Fuentes: Bowlby (1969) ; Ainsworth et al. (1978) ; Hazan & Shaver (1987)

Distorsiones cognitivas — Fuentes: Beck (1976) ; Burns (1980)

Esquemas de Young — Fuentes: Young, Klosko & Weishaar (2003) ; Young (1990)

Teoría polivagal — Fuentes: Porges (2011) ; Dana (2018) — teoría debatida

Marcos clínicos complementarios

Modelos reconocidos de este ámbito, aplicados a tu perfil como hipótesis para sopesar — no un diagnóstico.

Marcos de lectura transversales

Regulación emocional

Su perfil evoca una regulación emocional en dificultad: la agorafobia marcada (60%) y la evitación anticipatoria (60%) sugieren una estrategia de supresión o de evitación ante la ansiedad más que una reevaluación cognitiva de las situaciones temidas. Este modo de afrontamiento, eficaz a corto plazo, tiende a reforzar los miedos y a reducir su campo de acción. Preguntarse cómo acoge actualmente sus emociones (huida vs. observación) podría iluminar las palancas de cambio.

Fuentes: Gross (1998) ; Gross (2015)

Modelo ABC de Ellis

El encadenamiento agorafobia-evitación-impacto funcional marca un ciclo donde la interpretación de una situación («voy a entrar en pánico», «es demasiado arriesgado») desencadena la evitación, que refuerza la creencia. Puede que sus pensamientos automáticos catastrofistas («y si pierdo el control») generen la anticipación ansiosa más que los propios acontecimientos. Explorar las creencias subyacentes podría debilitar este ciclo.

Fuentes: Ellis (1962) ; Ellis & Harper (1975)

Distorsiones cognitivas

El perfil agorafóbico (60%) asociado a la evitación marcada (60%) revela probablemente distorsiones cognitivas activas: catastrofización («algo grave va a pasar»), generalización («cada salida es un riesgo»), o lectura del pensamiento («los demás notan mi malestar»). Estos sesgos amplifican automáticamente el miedo. Reconocer estos pensamientos en lugar de creerlos puede ir liberando progresivamente espacio emocional.

Fuentes: Beck (1976) ; Burns (1980)

Sentimiento de autoeficacia

El impacto funcional marcado (60%) y la agorafobia (60%) traducen posiblemente una confianza disminuida en su capacidad de afrontar las situaciones difíciles o de dominarlas. Esta bajada del sentimiento de autoeficacia puede convertirse en un freno a la acción. Experiencias graduales y exitosas (aunque pequeñas) podrían restaurar progresivamente su confianza en sus recursos.

Fuentes: Bandura (1997) ; Bandura (1977)

Atención plena

Su dependencia de las pantallas (60%) y su dependencia afectiva (60%) sugieren estrategias de escape o de fusión con los pensamientos ansiosos más que una observación benévola. Puede que use estos comportamientos para evitar sentir la ansiedad, en lugar de tolerarla y dejarla pasar. Un enfoque de aceptación y de presencia a las sensaciones (sin combatirlas) podría aligerar este patrón.

Fuentes: Kabat-Zinn (1990) ; Segal, Williams & Teasdale (2002)

Teoría polivagal

Su sistema nervioso autónomo parece oscilar entre la movilización simpática (reacciones físicas leves, 40%) y, potencialmente, estados de evitación/congelamiento (agorafobia 60%, dependencia de las pantallas 60%). La ansiedad anticipatoria mantiene una vigilancia constante que agota. Aprender a señalarle a su sistema que está a salvo (mediante técnicas de anclaje sensorial o una relación de confianza) podría permitirle acceder a un estado más regulado.

Fuentes: Porges (2011) ; Dana (2018) — teoría debatida

Estos marcos no constituyen un diagnóstico médico.

Recursos y ejercicio

Diario de observación (7 días)

Cada día, identifique una situación donde apareció «Agorafobia». Anote el pensamiento automático, la emoción (0–100) y qué hizo. Luego escriba una lectura alternativa más matizada. Tras 7 días, relea sus notas: los patrones recurrentes se hacen visibles — el primer paso para cambiarlos.

Recursos de apoyo

Si lo está pasando mal, no está solo/a. Directorio internacional de líneas de ayuda: findahelpline.com. En caso de urgencia, llame a su número de emergencia local. Este informe favorece el autoconocimiento y no sustituye una consulta con un psicólogo o médico.

Sus respuestas en detalle

1. Algunos animales o insectos me aterrorizan.

Respuesta : Rara vez

Respondió «Rara vez». ¿Puede contarme un poco más sobre los momentos en que se manifiesta?

Esto aflora sobre todo en las situaciones que cuentan para mí, cuando me siento bajo presión o implicada emocionalmente.

2. Tengo un miedo intenso a las alturas.

Respuesta : Rara vez

¿Y desde hace cuánto tiempo lo nota?

Está más presente desde hace unos meses, aunque también lo reconozco de antes.

3. La vista de la sangre o de las inyecciones me trastorna.

Respuesta : Rara vez

4. Evito el avión o los transportes por miedo.

Respuesta : Rara vez

5. Los espacios cerrados (ascensores, túneles) me angustian.

Respuesta : Rara vez

6. Un miedo concreto desencadena en mí un pánico desproporcionado.

Respuesta : Rara vez

7. …

Las preguntas siguientes (7, 8…) continúan en tu test. Este ejemplo solo muestra el principio — el test completo tiene 150 preguntas, y cada respuesta afina tu informe.

¿Y ahora?

Acabas de ver lo que revelan tus respuestas. Tu Evaluación completa va más allá: un recorrido personalizado, paso a paso, para transformar esta comprensión en cambios concretos — a tu ritmo.

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