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Culpa materna: revisar las exigencias y pedir apoyo


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Empezar por una situación concreta

«Soy una mala madre» es una conclusión sobre toda una persona. «Hoy respondí con impaciencia» describe una conducta que puede examinarse. La diferencia permite preguntar qué pasó, qué consecuencias tuvo y qué sería posible hacer ahora, sin convertir un momento en una definición permanente.

Como ejercicio de escritura, puede completar tres frases: «Me siento culpable por…», «Lo que ocurrió fue…» y «Lo que esperaba de mí era…». No hay respuestas correctas ni una puntuación. Si no le resulta útil, puede llevar directamente la situación a una conversación con alguien de confianza o a una consulta.

Distinguir responsabilidad y exigencia imposible

En un ejemplo ficticio, una madre llega tarde a una actividad escolar porque una reunión de trabajo se prolonga. Puede revisar si hubo algo que organizar de otra manera sin concluir que debe estar disponible para todo, siempre. La responsabilidad por una decisión concreta y la exigencia de no faltar nunca no son la misma pregunta.

Otro ejemplo: una discusión terminó en un comentario hiriente. Aquí puede haber una acción que reparar: reconocer lo dicho, escuchar su efecto y acordar cómo abordar otra discusión. Revisar la culpa no significa negar el daño ni justificar cualquier conducta por cansancio.

La pregunta editorial que conecta ambos ejemplos es: «¿Qué acción concreta depende de mí, y qué estoy exigiéndome que no podría cumplir de forma realista?». Su respuesta necesita considerar el contexto, no compararse con una imagen ideal de maternidad.

Examinar una interpretación sin obligarse a pensar en positivo

El NHS propone identificar pensamientos poco útiles, examinar en qué se apoyan y considerar otras perspectivas. Su guía sobre cómo revisar pensamientos, en inglés puede servir como lectura complementaria. No se trata de asegurar que todo va bien cuando existe un problema.

Aplicado al ejemplo escolar, una alternativa podría ser: «No llegué hoy y eso me entristece. Puedo hablar con mi hijo sobre lo ocurrido y revisar cómo organizar la próxima ocasión». Es una formulación ilustrativa, no una frase que todas las madres deban repetirse.

Hacer visible el reparto de responsabilidades

Una lista de tareas puede incluir tanto hacer algo como recordarlo, planificarlo y comprobar que se ha resuelto. Para preparar una conversación, puede anotar una tarea concreta, quién la organiza actualmente y qué reparto desea proponer.

Por ejemplo: «Necesito que te encargues de concertar la cita, apuntarla y llevarle, no solo de acompañarnos». Este ejemplo muestra una petición específica. No presupone que todas las familias tengan los mismos recursos ni que una conversación pueda resolver por sí sola una situación desigual.

El apoyo también puede venir de otras personas o servicios. La pregunta útil es qué ayuda existe realmente y cómo solicitarla, sin añadir a la madre la obligación de coordinar una solución perfecta.

Cuándo hablar con un profesional

Si la culpa es persistente, muy intensa o se acompaña de dificultades para funcionar, conviene consultarla. El NIMH incluye los sentimientos de culpa entre los posibles síntomas de la depresión perinatal, junto con otros síntomas; sentir culpa por sí solo no establece ese diagnóstico. Consulte su información en español sobre depresión perinatal.

Si existe peligro inmediato para usted o para el bebé, llame al 112 en España. Ante pensamientos suicidas, el 024 también ofrece apoyo; puede comprobar su alcance en el Ministerio de Sanidad.

Preparar lo que quiere contar

Puede anotar una situación reciente, la frase que se dijo a sí misma, el apoyo disponible y la pregunta que quiere plantear. Ese pequeño registro no sirve para demostrar que está criando bien o mal. Sirve para que quien la escuche comprenda mejor qué le preocupa.

Lecturas y cuestionarios complementarios

En el artículo que sigue, abordo la regulación de las emociones. Si se reconoce en este tema, he diseñado un test de gestión de las emociones que permite hacer un balance de cómo vive y regula sus emociones. Se acompaña de una guía para prolongar la reflexión más allá de los resultados. También he escrito un libro sobre este tema, Guía práctica de TCC, por si desea profundizar.

Estos recursos son opcionales. No sustituyen una valoración ni permiten confirmar una depresión perinatal. Su utilidad debe juzgarse por lo que realmente preguntan y explican, no por una promesa de quitar la culpa.
En resumen: Sentirse culpable no explica, por sí solo, qué ha ocurrido ni qué necesita cambiar. Esta página propone preguntas para describir una situación, revisar las exigencias y pedir apoyo, sin prometer eliminar la culpa de forma definitiva.
Gildas Garrec, profesional TCC

Sobre el autor

Gildas Garrec · profesional TCC

Autor de libros y artículos sobre psicología aplicada y relaciones.

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