Código deontológico
Como psicoterapeuta, me comprometo a respetar un marco deontológico estricto que garantiza la calidad y la ética de mi práctica.
Respeto a la persona
Me comprometo a respetar la dignidad, la integridad y la libertad de cada persona. No emito ningún juicio de valor sobre las decisiones de vida, las creencias o las orientaciones de mis pacientes. Cada individuo es acogido con amabilidad y consideración, sea cual sea su origen, su género, su orientación sexual o su situación social.
Secreto profesional y confidencialidad
Toda la información compartida en sesión es estrictamente confidencial. Estoy obligado al secreto profesional y no comunico ninguna información a terceros sin el consentimiento explícito del paciente, salvo en los casos previstos por la ley (peligro para la persona o para terceros).
Competencia y formación continua
Me comprometo a ejercer dentro de los límites de mis competencias y de mi formación. Prosigo regularmente mi formación para actualizar y profundizar mis conocimientos. Cuando una problemática supera mi ámbito de competencias, me comprometo a orientar al paciente hacia un profesional más adecuado.
Consentimiento informado
Antes de cualquier acompañamiento, informo claramente al paciente sobre los métodos utilizados, el marco terapéutico, la duración estimada y las tarifas. El paciente es libre de aceptar, rechazar o interrumpir la terapia en cualquier momento. No se formula ningún compromiso de resultado.
Marco terapéutico
Mantengo un marco terapéutico claro y estable: horarios, duración de las sesiones, tarifas, condiciones de anulación. Este marco se define desde la primera entrevista y constituye una referencia esencial para el buen desarrollo de la terapia. Me prohíbo toda relación dual (de amistad, comercial, sentimental) con mis pacientes.
No discriminación y neutralidad
Me comprometo a no ejercer ninguna discriminación y a acoger a toda persona sin distinción. Permanezco neutro y atento en mi postura profesional, sin imponer mis propios valores o convicciones. Mi función es acompañar, nunca dirigir.
Supervisión y autocuestionamiento
Me comprometo a participar regularmente en supervisiones profesionales con el fin de cuestionar mi práctica, prevenir todo riesgo de desviación y asegurar la calidad del acompañamiento ofrecido. El autocuestionamiento permanente es un pilar de mi enfoque profesional.