Niño & Adolescente
Evalúa el desarrollo, el bienestar emocional y los comportamientos de tu hijo o adolescente con 40 cuestionarios de observación parental.
40 tests disponibles
¿Mi hijo/a muestra señales de TDAH?
Observa con más perspectiva la atención, la inquietud y la impulsividad de tu hijo/a, y su impacto en su vida escolar y familiar.
¿Mi adolescente sufre de ansiedad?
Observa con más perspectiva la preocupación, la evitación y los síntomas físicos de tu adolescente, y su impacto en su día a día.
Señales de malestar en mi adolescente
Observa con más perspectiva la tristeza, el retraimiento y los cambios de comportamiento de tu adolescente, para identificar lo que merece tu atención.
¿Mi hijo/a tiene altas capacidades?
Observa con más perspectiva el razonamiento, la hipersensibilidad y la curiosidad de tu hijo/a, sin sustituir una evaluación psicométrica.
La autoestima de mi hijo/a
Observa con más perspectiva cómo tu hijo/a se percibe a sí mismo/a, gestiona la crítica y se afirma en el día a día.
¿Mi hijo/a es víctima de acoso escolar?
Observa con más perspectiva las señales de malestar, aislamiento social y evitación escolar de tu hijo/a.
El uso de las pantallas en mi hijo/a
Observa con más perspectiva el tiempo de pantalla de tu hijo/a, su impacto en el sueño, la escolaridad y la dificultad para parar.
¿Mi hijo/a es una Persona Altamente Sensible (PAS)?
Observa con más perspectiva la reactividad sensorial, la empatía y la necesidad de calma de tu hijo/a.
Mi adolescente y las redes sociales
Observa con más perspectiva el uso de las redes sociales de tu adolescente, su impacto en la autoestima y la exposición a riesgos.
La confianza en sí mismo de mi hijo/a
Observe con más perspectiva cómo su hijo/a cree en sus capacidades, se atreve a expresarse y vive el ensayo-error.
La motivación escolar de mi hijo/a
Observe con más perspectiva cómo su hijo/a se implica en su escolaridad, se esfuerza y se proyecta hacia el futuro.
¿Cómo gestiona mi hijo/a sus emociones?
Observe con más perspectiva cómo su hijo/a identifica, regula y expresa sus emociones en el día a día.
Uso del teléfono de mi adolescente
Un cuestionario para padres que observan cómo el teléfono se integra en el día a día de su adolescente y qué repercusiones tiene ese uso en su sueño, sus vínculos, su aprendizaje y su capacidad de regulación. Este test no evalúa un número de horas — observa el impacto.
Alimentación emocional de mi hijo/a
Un cuestionario para padres que desean comprender mejor cómo su hijo/a vive las comidas, gestiona sus emociones en relación con los alimentos y expresa sus preferencias alimentarias.
¿Mi hijo/a tiene miedo de fracasar?
Un test de observación parental para identificar señales de ansiedad de rendimiento en el niño/a: anticipación del fracaso antes de una evaluación, bloqueo durante los controles o las competiciones, evitación de situaciones en las que podría ser juzgado/a. Este test se centra en los contextos de rendimiento y evaluación — se distingue del test de ansiedad social (E9 — malestar frente a los demás) y del test de perfectionnismo (E8 — relación con la calidad en el día a día).
¿Mi hijo/a aprende de forma diferente?
Un test de observación para padres y madres que notan signos particulares en la forma en que su hijo/a aprende, se concentra, lee, escribe o se organiza. Este test no es un diagnóstico: no mide la inteligencia ni reemplaza la evaluación de un profesional. Explora cuatro dimensiones: lectura y escritura, atención y organización, tratamiento de la información, habilidades motoras. Atípico no significa inferior: muchos niños/as atípicos/as aprenden de forma extraordinaria, simplemente de otra manera — el cerebro toma un camino diferente para llegar al mismo lugar. Si observas varios signos de forma regular, un psicólogo/a, psiquiatra infantil especializado/a puede ayudarte a comprender el funcionamiento de tu hijo/a.
Las competencias sociales de mi hijo/adolescente
Las competencias sociales son distintas del temperamento. Un niño tímido no es necesariamente socialmente incompetente — y un niño sociable puede carecer de herramientas para mantener relaciones de calidad. Este test explora cuatro dimensiones: cómo su hijo inicia el contacto, cómo mantiene las relaciones a lo largo del tiempo, su capacidad para cooperar y compartir, y cómo gestiona los conflictos sociales. Son competencias — y las competencias se aprenden.
¿Cómo se comunica nuestra familia?
Un test de observación para cualquier miembro de la familia que desee explorar cómo se hablan, se escuchan y gestionan los conflictos en casa. La familia es un sistema: nadie es responsable de sus hábitos de comunicación — se construyen juntos, a lo largo del tiempo y de las experiencias. Este test no juzga a nadie. Explora cuatro dimensiones: la calidad de la escucha, la expresión de las emociones, la gestión de los conflictos y la conexión cotidiana. Identificar los puntos de fricción en los intercambios familiares es ya un primer paso hacia una comunicación más fluida.
¿Cómo gestiona nuestra familia los conflictos?
Todas las familias viven conflictos. No es un signo de disfunción — es la expresión natural del hecho de que varias personas con necesidades distintas, ritmos distintos y formas de ver las cosas distintas conviven bajo el mismo techo. Lo que importa no es la ausencia de conflicto, sino el patrón a través del cual una familia lo atraviesa: cómo surgen las tensiones, cómo escalan, cómo se apaciguan. Este test explora cuatro dimensiones de la dinámica de conflictos de tu familia — los desencadenantes, los patrones de escalada, los procesos de resolución y el impacto en los vínculos. Ningún miembro de la familia es el origen del problema. El problema es el patrón. Y un patrón siempre puede cambiar.
Creatividad de mi hijo/a
Un cuestionario para padres que desean observar mejor cómo su hijo/a expresa su creatividad, explora el mundo que le rodea y desarrolla sus capacidades de invención y juego simbólico.
¿Mi hijo/a está en riesgo de abandono escolar?
Una evaluación de observación parental para identificar señales tempranas de desvinculación escolar en el niño/a: pérdida progresiva de motivación, comportamientos de evitación, retraimiento. El abandono escolar es un proceso multicausal — puede tener su origen en el niño/a, pero también en su entorno, en su experiencia escolar o en dificultades no identificadas. Este test se distingue del test de estrés escolar (tensión aguda puntual antes de evaluaciones) y explora una desvinculación más profunda y duradera.
Mi adolescente frente a la ecoansiedad
La ecoansiedad es una respuesta racional e inteligente a una realidad objetiva. No es un trastorno, ni una señal de fragilidad: refleja la capacidad de un adolescente para sentir y pensar el mundo. Este test explora cuatro dimensiones: el nivel de información y consciencia sobre el clima, la reacción emocional frente a estos temas, el impacto en la vida cotidiana, y las estrategias que su hijo moviliza para actuar de forma vivible. Si las respuestas le preocupan seriamente —tristeza persistente, retirada o pérdida de esperanza duradera—, una consulta con un profesional puede ser útil.
¿Mi hijo/a tiene dificultades con sus funciones ejecutivas?
Un test de observación parental para identificar dificultades relacionadas con las funciones ejecutivas en niños/as — es decir, las capacidades de planificación, memoria de trabajo, control de impulsos y flexibilidad mental que le permiten organizar sus acciones y alcanzar sus objetivos. Estas capacidades se desarrollan progresivamente a lo largo de toda la infancia y la adolescencia. Este test mide la organización y la gestión de tareas; se distingue del test de TDAH (atención sostenida), del test de inatención (concentración) y del test de impulsividad (control de reacciones).
¿Mi hijo/a es impulsivo/a?
Una evaluación de observación parental para identificar comportamientos vinculados a la impulsividad en el niño/a: actuar sin pensar, dificultad para esperar, reacciones emocionales intensas, asunción de riesgos. Se distingue del test de funciones ejecutivas (E5 — organización y planificación), del test de TDAH (E1 — perfil completo de atención e hiperactividad) y del test de oposición (E22 — rechazo intencional de la autoridad).
¿Mi hijo/a es inatento/a?
Una evaluación de observación parental para identificar señales de inatención en el niño/a: dificultad para mantener la concentración, errores por descuido, distractibilidad, olvidos repetidos. Este test se apoya en los criterios del DSM-5 relativos a la presentación inatenta del TDAH — no diagnóstica. Se distingue del test de TDAH (E1 — perfil completo con hiperactividad), del test de funciones ejecutivas (E5 — planificación y organización) y del test de impulsividad (E14 — control de las reacciones impulsivas).
La inteligencia emocional de mi hijo/adolescente
La inteligencia emocional no es un don reservado a algunos niños: se construye progresivamente, a través de las experiencias y de los adultos que los rodean. Este test explora cuatro dimensiones en comportamientos observables: el reconocimiento de las emociones, la expresión y la regulación, la empatía y las relaciones, y la resolución de situaciones difíciles. No mide un «cociente emocional» fijo — describe el nivel de desarrollo actual de su hijo en cada uno de estos dominios.
Mi hijo y los videojuegos: ¿cuál es el impacto?
Los videojuegos son una parte importante de la vida de muchos niños y adolescentes. No son buenos ni malos en sí mismos — son una práctica que puede enriquecer, conectar y desarrollar ciertas capacidades. Pero cuando ocupan demasiado espacio, pueden afectar al sueño, al rendimiento escolar, a las relaciones y a la gestión emocional. Este test observa cuatro dimensiones del impacto de los videojuegos en la vida de tu hijo — el sueño y el ritmo, la vida escolar y cognitiva, los vínculos sociales y familiares, y la gestión de las frustraciones — sin juzgar ni clasificar. El objetivo: darte una imagen fiel de lo que observas, para ver con más claridad.
¿Pongo límites claros a mi hijo/a?
Un test de autoevaluación para padres y madres que desean reflexionar sobre la forma en que enmarcan y estructuran la vida cotidiana de su hijo/a. Un límite no sirve para castigar ni para controlar — sirve para proteger y estructurar. Este test se distingue del test de comunicación familiar (E26 — patrones de diálogo y de intercambio): aquí la pregunta es sobre las reglas y el marco — qué se fija, cómo se mantiene bajo presión, si la exigencia se adapta a la edad. Explora cuatro dimensiones: la claridad de las reglas, la coherencia de su aplicación, el mantenimiento bajo presión y la adaptación al desarrollo. No hay una forma única de poner límites — hay formas más o menos estructurantes.
¿Mi hijo/a muestra comportamientos de oposición?
Un test de observación parental para identificar comportamientos de oposición recurrentes en niños/as: negativa a obedecer, accesos de cólera, negociación permanente y rigidez. Este test describe comportamientos observados en contextos concretos — nunca rasgos de la personalidad de su hijo/a.
¿Soy un padre/una madre demasiado exigente?
Un test de autoevaluación para padres y madres que desean reflexionar sobre su forma de alentar y de esperar. Este test explora cuatro dimensiones: las expectativas que fijan, cómo reaccionan ante los resultados, la presión que transmiten y el espacio que dejan al niño/a para ser él/ella mismo/a. La exigencia parental no es un defecto — es a menudo un amor ambicioso que busca su justa medida. Este test se distingue del test padre/madre protector/a (E23 — dejar hacer versus proteger): aquí la pregunta no es '¿dejo suficiente libertad?' sino '¿espero demasiado?' Este test no juzga. Ayuda a observar con benevolencia las propias expectativas.
¿Soy un padre/una madre sobreprotector/a?
La protección parental no es un defecto — es un amor que busca su justa medida. Este test le invita a observar su propia forma de acompañar a su hijo/a: ¿vigila más de lo que confía? ¿Anticipa los peligros hasta el punto de limitar su autonomía? ¿Tiene dificultades para dejarle gestionar sus propios fracasos? No hay respuesta correcta ni reproche implícito — solo una invitación a la auto-observación, para que su amor proteja sin obstaculizar.
¿Mi hijo/a es perfeccionista?
Un test de observación parental para identificar señales de perfeccionismo en el niño/a: exigencia elevada hacia sí mismo/a, miedo a cometer errores en el día a día, dificultad para aceptar un trabajo 'suficientemente bueno'. El perfeccionismo no es un defecto — es con frecuencia la marca de un niño/a exigente, atento/a a la calidad y deseoso/a de hacerlo bien. Este test se distingue del test de ansiedad de rendimiento (E21 — miedo al fracaso en situación de evaluación) y del de autoestima (E12 — imagen de sí mismo/a global).
La resiliencia de mi hijo/adolescente
La resiliencia no es un don reservado a ciertos niños — es un recurso que se construye, a menudo gracias al apoyo del entorno. Una puntuación baja no significa que su hijo tenga un carácter frágil: indica que puede necesitar más apoyo, estabilidad o tiempo. Este test explora cuatro dimensiones: cómo su hijo afronta las dificultades, el apoyo que percibe a su alrededor, su flexibilidad mental y su perseverancia frente a los obstáculos.
¿Mi hijo/a da vueltas a las malas experiencias?
Un test de observación parental para identificar señales de rumiación en el niño/a: regreso repetido a pensamientos o preocupaciones dolorosas, dificultad para soltar después de un conflicto o un fracaso, impacto en el sueño o la concentración. La rumiación no es un defecto de carácter — es con frecuencia la huella de una carga emocional que el niño/a aún no sabe cómo depositar. Este test se distingue del test de ansiedad de rendimiento (E21 — miedo al fracaso antes de una situación) y del test de malestar adolescente (E10 — sufrimiento psicológico global).
¿Mi hijo tiene dificultades para separarse?
Cierta angustia de separación es normal en los niños pequeños — es incluso señal de un apego sano. Pero cuando esta angustia persiste más allá de la edad esperada, se intensifica o perturba la vida diaria, puede ser señal de un trastorno de ansiedad por separación. Este test explora cuatro dimensiones de la manera en que tu hijo vive las separaciones — la angustia que expresa, los comportamientos de evitación, las manifestaciones físicas y el impacto en su vida cotidiana — sin juzgar ni diagnosticar. El objetivo: darte una imagen fiel de lo que observas, para saber si conviene buscar apoyo.
¿Mi hijo/a muestra señales de dislexia?
Un test de observación parental para identificar señales comunes asociadas a dificultades de lectura, escritura y procesamiento del lenguaje escrito en niños/as. Una puntuación alta en varias dimensiones sugiere consultar a un logopeda para una evaluación especializada.
Sueño de mi hijo/a
Un cuestionario para padres que desean conocer mejor los hábitos de sueño de su hijo/a: horarios, calidad del sueño, dificultades nocturnas y efectos en el día a día.
¿Mi hijo/a está estresado/a por el colegio?
Un test de observación parental para identificar señales de estrés escolar en niños/as: presión vinculada a las notas, carga de trabajo, ansiedad ante las evaluaciones e impacto en el sueño. El estrés escolar puede provenir del niño/a, pero también de su entorno — ritmo, expectativas, volumen de trabajo. Este test explora ambas dimensiones.
¿Cuál es mi estilo educativo?
Cada padre o madre desarrolla su propia manera de criar a sus hijos: establecer normas, dar confianza, expresar afecto, comunicarse en los momentos difíciles. Estos enfoques no son buenos ni malos en sí mismos — describen una dinámica con sus fortalezas y sus áreas por explorar. Autoritario, permisivo, democrático: estas etiquetas no forman una jerarquía. Describen estilos, cada uno coherente en su propia lógica. Este test explora cuatro dimensiones de tu manera de educar — la estructura que estableces, la flexibilidad que ejerces, el vínculo que cuidas y la forma en que te comunicas — sin juzgar ni clasificar. El objetivo: darte un espejo honesto de tu funcionamiento para que puedas ver con más claridad.
¿Mi hijo/a es tímido/a?
Este test no explora un trastorno — la timidez es un temperamento, no una disfunción. Permite comprender mejor el perfil de inhibición social de su hijo/a: cómo maneja los contextos nuevos, los encuentros, la expresión de sí mismo/a y sus emociones en sociedad. Algunas dimensiones de la timidez merecen atención no para cambiar a su hijo/a, sino para acompañarle mejor respetando lo que es.